


Comprar un departamento como inversión requiere mirar más allá del precio y la ubicación. Durante el primer semestre de 2026, las ventas de viviendas nuevas en Lima y Callao crecieron 26%, mientras que la oferta aumentó 12%, según CODIP. En un mercado con más alternativas, anticipar qué buscarán los futuros compradores o inquilinos puede ayudar a elegir una propiedad con mejores perspectivas a largo plazo.
Eduardo Rondón, jefe de Marketing de Albamar Grupo Inmobiliario, advierte que las viviendas usadas tendrán que competir con proyectos más recientes. Por ello, recomienda considerar desde la compra qué características podrían mantener el interés por un inmueble durante los próximos años.
La posibilidad de vender o alquilar una vivienda depende, en parte, de su capacidad para responder a distintas necesidades. Antes de elegir una propiedad, conviene analizar cinco aspectos:
Los materiales pueden influir en los gastos que tendrá que asumir el propietario después de la compra. Una grifería que falla pronto o un piso que se deteriora puede generar reparaciones antes de lo previsto.
"El comprador no elige cada acabado, pero sí puede pedir claridad sobre qué materiales recibirá y qué tan resistentes son", señala Rondón. Por eso, es recomendable solicitar información sobre los acabados incluidos en el proyecto y evaluar su resistencia al uso cotidiano.
El estado de las áreas comunes también influye en la conservación de una propiedad. No se trata de elegir necesariamente un edificio con muchos espacios compartidos, sino de comprobar que sean útiles y que sus costos de mantenimiento resulten sostenibles para los propietarios.
La eficiencia en el consumo de agua y energía también puede contribuir al ahorro cotidiano. Entre enero y mayo de 2026, el 66% de los Créditos Mivivienda otorgados correspondió a Mivivienda Verde. No obstante, los beneficios concretos dependerán de las características y la eficiencia de cada proyecto.
El precio de compra no es el único elemento que importa al invertir en una vivienda. Su estado de conservación, los gastos que genera y su capacidad para competir con propiedades más recientes también pueden influir en su atractivo.
Como señala Rondón, "uno empieza a valorar beneficios muy concretos: un edificio bien cuidado, espacios que realmente utiliza y consumos eficientes". Evaluar estos aspectos desde el inicio permite tomar una decisión con una perspectiva de largo plazo y considerar las posibilidades de venta o alquiler.
Si buscas más información antes de adquirir una propiedad, también puedes leer nuestra nota sobre cinco factores para elegir un departamento de inversión.