


Las lluvias asociadas al Niño Costero pueden provocar inundaciones y huaicos, por lo que preparar las viviendas es una medida importante para reducir los riesgos. En el Perú, cerca del 70% de las casas fue levantado mediante autoconstrucción informal y sin sistemas de drenaje pluvial, de acuerdo con la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco).
La vulnerabilidad también está relacionada con la ubicación de los inmuebles. Según estimaciones del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), alrededor de tres millones de personas están expuestas a inundaciones y huaicos en las cuencas costeras. Además, más de 800.000 predios se encuentran en zonas de riesgo no mitigable ante huaicos y deslizamientos, según reportes del Cenepred y el INDECI.
José Ignacio Pacheco, decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), plantea cinco medidas para identificar puntos vulnerables y reducir los daños durante las lluvias:
Estas acciones ayudan a reducir algunos riesgos, pero no reemplazan una evaluación técnica ni solucionan los problemas de ubicación de una vivienda. Pacheco advierte que construir sin considerar el recorrido natural del agua puede exponer a las familias a mayores daños durante las lluvias.
Por ello, la preparación ante el Niño Costero también requiere planificación urbana, infraestructura adecuada y evitar nuevas construcciones en zonas identificadas como de riesgo no mitigable. Si una vivienda presenta grietas importantes o problemas estructurales, es recomendable solicitar una evaluación profesional antes de realizar reparaciones.
La preparación ante El Niño Costero también implica proteger las rutas que conectan a las ciudades y permiten el traslado de personas y mercancías. En esa línea, conoce qué medidas ejecuta el MTC en el norte del Perú y cómo utilizará 20 puentes modulares para atender posibles emergencias viales.