La maternidad puede cambiar la forma en que las ejecutivas evalúan nuevas oportunidades, desde la flexibilidad hasta la movilidad y el crecimiento.

Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2024 del INEI, las mujeres destinan 4 horas y 48 minutos diarios al trabajo no remunerado, frente a 1 hora y 35 minutos de los hombres, de lunes a viernes. Esta diferencia permite entender parte del contexto en el que muchas profesionales toman decisiones de carrera después de asumir nuevas responsabilidades familiares.
“En los procesos de búsqueda ejecutiva vemos profesionales con la experiencia, las competencias y la ambición necesarias para asumir posiciones de mayor responsabilidad, pero que evalúan con mucho más detalle las condiciones que harán sostenible ese siguiente paso. Eso no significa menor compromiso con su carrera; significa tomar decisiones profesionales con una mirada más integral”, señala Sandra Cubas, especialista en Executive Search.
Una posición regional, un proyecto estratégico o una mayor exposición frente al directorio pueden ser determinantes en el camino hacia posiciones de máxima responsabilidad. Sin embargo, después de la maternidad puede aparecer un riesgo menos visible: que la organización asuma anticipadamente qué oportunidades una ejecutiva estará o no dispuesta a aceptar.
“Uno de los mayores riesgos es decidir por la ejecutiva antes de preguntarle. Si existe una oportunidad de crecimiento, debe plantearse. Debe ser ella quien decida si quiere asumirla y bajo qué condiciones. Cuando dejamos de ofrecer determinados retos basándonos en supuestos, podemos estar afectando silenciosamente una trayectoria profesional”, afirma Cubas.
Viajes frecuentes, posiciones regionales, asignaciones internacionales o proyectos de alta exposición pueden dejar de ser ofrecidos bajo la percepción de que una madre tendrá menor disponibilidad.
Otro factor que puede influir en la progresión profesional es asociar compromiso con disponibilidad permanente.
“Cuando evaluamos talento para posiciones de liderazgo, buscamos resultados, capacidad de decisión, visión estratégica, influencia y habilidad para desarrollar equipos. Estar disponible todo el tiempo no debería ser la medida del compromiso ni del potencial de una persona para asumir mayores responsabilidades”, señala Cubas.
Expertos en Executive Search apuntan que las madres ejecutivas pueden evaluar las condiciones laborales antes de aceptar nuevas oportunidades. Foto: Envato. Según un análisis preliminar de data interna realizado en el ámbito de la búsqueda ejecutiva, 4 de cada 10 madres ejecutivas replantean asumir posiciones regionales, esquemas de mayor movilidad o nuevas responsabilidades después de la maternidad.
Más que interpretarlo automáticamente como una reducción de la ambición profesional, el dato invita a analizar qué condiciones necesitan estas ejecutivas para continuar creciendo en posiciones de alta exigencia.
“Desde nuestra experiencia vemos que el talento femenino sigue teniendo aspiraciones importantes de crecimiento. Lo que cambia, muchas veces, es la evaluación de la oportunidad: el propósito del rol, la cultura, el liderazgo de la organización y las condiciones para hacerlo sostenible pasan a tener un peso mucho mayor”, sostiene Cubas.
Mantener las oportunidades de desarrollo después de la maternidad es parte de un reto más amplio: fortalecer la presencia y visibilidad de las mujeres en posiciones de liderazgo. La estrategia, los resultados y las redes profesionales pueden ser claves para seguir avanzando en la carrera.
¿Qué estrategias pueden ayudar a fortalecer el liderazgo femenino y generar mayor impacto dentro de las empresas? Revisa estas cinco claves para impulsar el crecimiento empresarial.

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