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17 Mar 2026 | 13:04 h
A comienzos del año escolar 2026, la educación se ha posicionado como un tema prioritario dentro de la agenda electoral. Tras revisar los programas de las distintas agrupaciones políticas, el organismo internacional UNICEF indicó que casi la totalidad (97%) coincide en la urgencia de implementar acciones inmediatas para fortalecer los aprendizajes de más de 6,2 millones de estudiantes.
“El año escolar 2026, se inicia con dos buenas señales para las y los estudiantes y para la educación peruana en general. Primero, que en medio de la crisis energética, el Ministerio de Educación ha priorizado el derecho de niños y niñas a la educación presencial, y segundo, que la gran mayoría de propuestas electorales recogen el compromiso de mejorar la calidad de los aprendizajes y asegurar la adecuada infraestructura escolar en todo el país”, afirmó Javier Álvarez, representante de UNICEF.
El 97% de los planes de gobierno de las agrupaciones participantes en las Elecciones Generales 2026 incluyen propuestas orientadas a fortalecer los aprendizajes básicos, mientras que el 83% plantea acciones para mejorar la infraestructura escolar.
En el Perú, la mayoría de los estudiantes egresa de la secundaria sin alcanzar niveles adecuados en comprensión lectora y operaciones matemáticas. Según la ENLA 2024, apenas el 11,3% de adolescentes de 4to de secundaria obtenía un nivel “satisfactorio” en matemática, un promedio nacional que disminuye si se analizan los resultados por regiones.
En este contexto, se destacó el interés generalizado de las agrupaciones políticas por la educación, enfatizando la necesidad de avanzar hacia un sistema educativo inclusivo y de calidad que prepare a los jóvenes para enfrentar la competitividad y mejorar sus oportunidades de empleo en la adultez.
Cabe señalar que solo el 11% de los estudiantes de secundaria recibe formación técnica, por lo que resulta relevante que el 50% de las agrupaciones políticas considere acercar la educación al sector productivo mediante la promoción de la ciencia y la tecnología en las escuelas.
En noviembre de 2025, UNICEF presentó el documento “5 prioridades por un Perú mejor para la Infancia 2026–2031”, una hoja de ruta que busca guiar al próximo gobierno en la implementación de medidas concretas para garantizar el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes. Dentro de esta agenda, la infraestructura escolar figura como un aspecto central: al 2024, el Ministerio de Educación reportaba que, aunque el 84,6% de las escuelas públicas urbanas contaban con agua segura, en las zonas rurales este porcentaje descendía al 23,7%, lo que evidencia la necesidad de priorizar este tema en los planes políticos.
Asimismo, se valoró que el 75% de los programas de gobierno incluya iniciativas para asegurar el acceso a internet en las escuelas y fomentar la formación docente en herramientas digitales. Esto es particularmente relevante dado que, según la ENAHO, 7 de cada 10 niños y adolescentes usan internet a nivel nacional (76,3%), pero solo 4 de cada 10 acceden a la red cuando se trata de estudiantes con lenguas maternas nativas (46,8%), especialmente en áreas rurales.
El Representante de UNICEF subrayó, además, la relevancia de que la escuela funcione como un espacio para formar ciudadanos conscientes y responsables con el medio ambiente. Señaló que únicamente el 19% de los planes de gobierno incluyen propuestas de educación ambiental.
En este marco, resaltó la necesidad de que, en un país con múltiples riesgos como el Perú, las comunidades educativas se involucren de manera activa en la planificación y respuesta frente a emergencias, priorizando siempre la protección de la infancia.
Además de brindar asistencia técnica constante al Estado, UNICEF aplica modelos efectivos que pueden transformarse en políticas públicas. Un ejemplo destacado es Poder STEM, un programa que implementa una estrategia integral para fomentar vocaciones en ciencia y tecnología desde la infancia. Esta iniciativa combina el empoderamiento de adolescentes con la mejora del sistema educativo y fortalece las capacidades de docentes y directivos mediante programas de capacitación y mentoría.
Para garantizar la pertinencia cultural, la formación se apoya en una Caja de Herramientas bilingüe (quechua y castellano), diseñada para facilitar el progreso de los aprendizajes en el aula. Los estudiantes desarrollan sus competencias a través de actividades diarias y la realización de proyectos de innovación escolar que integran ciencia, tecnología y arte, adaptados a la realidad local. Muchos de estos han alcanzado reconocimiento en concursos regionales y nacionales, consolidándose como experiencias de éxito.
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