Bienestar infantil
Educación y empleabilidad
Protección contra la violencia
Pueblos indígenas

27 Jul 2026 | 09:00 h
El arte ancestral en los Andes peruanos se convierte en un pilar de resiliencia, mostrando el talento femenino a través de la técnica de tejido en qallwa. Este reconocimiento resalta la importancia cultural del trabajo de 15 maestras tejedoras.
El tejido en qallwa no solo sostiene la memoria de los pueblos andinos, sino que también transforma la vida de decenas de mujeres en Cajamarca. Esta técnica textil ancestral, preservada por maestras tejedoras, convierte el talento femenino en una fuente de identidad cultural, resiliencia y desarrollo económico para sus comunidades.
Se rindió un merecido reconocimiento a 15 distinguidas artesanas de la provincia de San Miguel, en la región de Cajamarca. Estas destacadas mujeres han dedicado su vida a la preservación del tejido en qallwa, una milenaria técnica textil transmitida de generación en generación.
Durante el evento, las autoridades enfatizaron que cada prenda producida es un testimonio vivo de la riqueza cultural peruana y una demostración del inmenso valor que posee el arte tradicional en la construcción del tejido social. Asimismo, se subrayó la perseverancia y la creatividad con la que estas emprendedoras impulsan diariamente el progreso material de sus respectivos hogares.
El trabajo artesanal en nuestro país tiene un rostro marcadamente femenino. Según cifras recopiladas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), aproximadamente 195 mil mujeres forman parte activa del sector artesanal en todo el territorio nacional. Esta contundente cifra representa el 76% de la población artesanal organizada del Perú, consolidando a las mujeres como el pilar fundamental de esta actividad productiva.
Sin embargo, detrás de estos inspiradores números existen brechas estructurales considerables. Las artesanas enfrentan a diario complejos desafíos vinculados a la formalización de sus talleres, la dificultad para acceder a créditos o financiamientos adecuados y las barreras existentes para ingresar a circuitos comerciales más amplios y rentables.
Con el objetivo firme de superar estas dificultades, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables viene ejecutando la Estrategia Nacional Mujer Emprendedora (ENME). Esta iniciativa integral ofrece capacitaciones especializadas, asistencia técnica continua, vinculación comercial estratégica y acceso directo a servicios especializados.
Específicamente en San Miguel, se ha identificado a 42 talentosas emprendedoras de la qallwa. Gracias a este trabajo de campo, se acercarán herramientas prácticas para repotenciar sus negocios y facilitar su inscripción en el Padrón Nominal de Mujeres Emprendedoras y Empresarias, un registro que ya agrupa a más de 6.000 lideresas en todo el país. De esta manera, se consolida un futuro de mayores oportunidades, autonomía e independencia económica para las valiosas maestras tejedoras de Cajamarca.
De esta manera, el reconocimiento a las maestras tejedoras también visibiliza la necesidad de seguir impulsando más oportunidades para la autonomía económica de las mujeres.
Esta labor se replica en otras regiones del país. En Cusco, cientos de emprendedoras participan en iniciativas que fortalecen sus negocios y amplían sus oportunidades de desarrollo. Así, el talento femenino continúa consolidándose como un motor clave para el crecimiento económico y social de las comunidades peruanas.