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08 Sep 2026 | 17:24 h
La Escuela Comunitaria Municipal de Andahuaylillas alfabetizó a 200 mujeres quechuahablantes y ayudó a 100 a culminar su educación básica.
En Andahuaylillas, Cusco, aprender a leer y escribir se ha convertido en el primer paso hacia nuevas oportunidades para las mujeres rurales quechuahablantes. La experiencia de este distrito, reconocido por la UNESCO como Ciudad del Aprendizaje e integrante de su Red Mundial, demuestra que la educación puede fortalecer la autonomía, la participación comunitaria y el acceso a mejores alternativas económicas.
La iniciativa se desarrolla mediante la Escuela Comunitaria Municipal, con la participación del gobierno local, la Fundación Dispurse Perú y la Dirección Regional de Educación del Cusco. La propuesta cuenta con el respaldo de la UGEL correspondiente, por lo que las participantes pueden obtener certificados oficiales de estudios.
Las clases no se limitan a la lectura, la escritura y las matemáticas. Los contenidos se relacionan con la agricultura, la crianza de animales, la salud familiar, el emprendimiento, el liderazgo y el ejercicio de derechos. El modelo parte del reconocimiento de los conocimientos que las mujeres ya poseen y los utiliza como base para nuevos aprendizajes.
La escuela también se adapta a la geografía y a las responsabilidades de sus estudiantes. Las sesiones pueden realizarse antes de las labores agrícolas o al finalizar la jornada familiar. Quienes tienen la primaria inconclusa pueden completar sus estudios en aproximadamente uno o dos años, mientras que las estudiantes con secundaria inconclusa pueden hacerlo en un año.
Hasta el momento, 200 mujeres han sido alfabetizadas y al menos 100 culminaron su educación básica. Algunas continuaron estudios relacionados con la crianza de animales mayores y menores; otras accedieron a oportunidades como facilitadoras de programas sociales, desarrollaron emprendimientos o asumieron responsabilidades dirigenciales.
Martina Valencia resume el impacto de la experiencia: “Gracias a la educación he mejorado la productividad en la crianza de cuyes y he sido elegida dirigenta de mi comunidad”. Su elección fue histórica para Ttiomayo, donde nunca antes una mujer había ocupado ese cargo.
Según la UNESCO, en el Perú cerca de 1,2 millones de personas de 15 años o más aún son analfabetas. Aunque la cifra bajó desde los 1,5 millones registrados hace una década, el ritmo actual proyecta la erradicación del analfabetismo hacia 2040, de acuerdo con el INEI 2026.
La experiencia de Andahuaylillas recuerda que alfabetizar también significa ampliar la voz y la capacidad de decisión. Conoce otra dimensión de esta lucha por los derechos de las mujeres en ¿Por qué se celebra el voto femenino en el Perú?