


La presencia de mujeres en la construcción representa un reto para el mercado laboral peruano. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el segundo trimestre de 2025, el 0,8% de las mujeres ocupadas en el país trabajaba en este sector, frente al 10,6% de los hombres ocupados.
Esta diferencia refleja las dificultades de acceso a una industria tradicionalmente asociada a los hombres. Frente a este escenario, la capacitación, la certificación de competencias y la participación en espacios de liderazgo forman parte de los esfuerzos para ampliar las oportunidades laborales para las mujeres.
El ingreso y desarrollo profesional de las mujeres en esta industria no dependen únicamente de contar con puestos disponibles. Entre los principales obstáculos se encuentran:
Las iniciativas de formación constituyen una vía para fortalecer las competencias laborales y ampliar las oportunidades en el sector. Entre 2017 y 2026, el Consejo Nacional de Administración del Fondo para la Construcción de Viviendas y Centros Recreacionales (CONAFOVICER) capacitó presencialmente a 10.823 trabajadores en el país. De ese total, el 22,1% fueron mujeres.
Además, entre 2024 y 2026, capacitó virtualmente a 493 mujeres en alianza con el Instituto CAPECO. A estos esfuerzos se suma el reconocimiento de las competencias laborales de 598 mujeres durante el periodo señalado.
En el ámbito profesional, el Colegio de Arquitectos del Perú (CAP) registra más de 32.513 profesionales activos, de los cuales el 48% son mujeres. Esta cifra corresponde a la composición de dicha institución, no al conjunto de trabajadores de la construcción.
La participación de las mujeres también busca ganar espacio en las organizaciones sindicales. Desde 2011, la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) promueve su presencia en puestos de representación. Según las cifras proporcionadas, de sus 280.000 afiliados, 450 mujeres ocupan cargos dirigenciales y siete ejercen funciones de liderazgo.
Por su parte, la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) y la FTCCP cuentan con más de 22 años de experiencia en negociación colectiva, trayectoria que puede servir como base para promover acuerdos que amplíen las oportunidades laborales.
La construcción también debe responder a las necesidades de las personas, tanto de quienes trabajan en el sector como de quienes buscan una vivienda. En Lima, esto implica diseñar edificios que se adapten a las características de cada distrito.