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01 Sep 2026 | 17:43 h
Las lluvias e inundaciones amenazan sitios arqueológicos y bienes culturales, por lo que se ejecutarán acciones preventivas en las zonas más vulnerables del país.
El calentamiento del mar y los cambios bruscos en el clima ponen en riesgo a los sitios arqueológicos del Perú, especialmente a aquellos construidos con barro y piedra. Frente al avance de lluvias e inundaciones, proteger el patrimonio cultural y los bienes culturales más vulnerables se ha vuelto una tarea urgente para evitar daños irreparables.
Con el objetivo de mitigar cualquier impacto destructivo, el Ministerio de Cultura destinó una partida presupuestal de S/4.000.000 enfocada exclusivamente en tareas de prevención. Tras una exhaustiva evaluación técnica a nivel nacional, se logró mapear un total de 536 puntos críticos que requieren intervención inmediata debido a su alto grado de vulnerabilidad.
El ministro de Cultura, Alberto Beingolea, remarcó que este diagnóstico preciso servirá para priorizar recursos y actuar según el nivel de urgencia de cada área:
"La historia nos demuestra que estos fenómenos han tenido un impacto importante en nuestro territorio. Por eso, tenemos que trabajar antes y no durante."
El mapa de riesgo pone especial atención en monumentos emblemáticos del norte del país, donde las precipitaciones e inundaciones suelen golpear con mayor intensidad. Sitios de enorme valor como el Complejo Arqueológico Chan Chan, la imponente fortaleza de Kuélap y el Santuario Histórico Bosque de Pómac encabezan la lista de prioridades.
Asimismo, se intervendrán diversos bienes culturales distribuidos en las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, zonas tradicionalmente expuestas al incremento del caudal de los ríos y lluvias torrenciales.
A través de la recién conformada Comisión de Gestión del Riesgo de Desastres, el ministerio trabaja hombro a hombro con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), gobiernos regionales y municipalidades para asegurar una respuesta coordinada.
Asimismo, el factor humano resulta clave: ya son 180 funcionarios y trabajadores del sector capacitados mediante sesiones virtuales y presenciales, e integran equipos operativos listos para ejecutar las labores preventivas directamente en el terreno antes de que ocurra cualquier emergencia.
El Niño también alcanzó otros espacios que requieren protección frente a las lluvias. Meses atrás, 43.000 escuelas fueron identificadas como vulnerables a inundaciones ante este fenómeno, una cifra que evidenció la magnitud del riesgo en distintas regiones del país. Al igual que con el patrimonio cultural, anticiparse a estos eventos permite reducir daños.