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04 Sep 2026 | 07:00 h
Más de mil jóvenes de comunidades nativas accedieron a Beca 18 en la convocatoria 2026 y estudiarán carreras técnicas o universitarias con financiamiento estatal integral. Entre los seleccionados figuran postulantes de zonas rurales, nativas amazónicas y poblaciones afroperuanas.
Los ganadores de Beca 18 provenientes de comunidades nativas accederán a carreras técnicas y universitarias con financiamiento integral del Estado. Estos seleccionados de Beca 18 representan un avance en inclusión educativa para jóvenes de zonas rurales, pueblos originarios y familias en situación de vulnerabilidad.
La convocatoria 2026 de Beca 18, gestionada por el Pronabec del Ministerio de Educación, marcó un hito histórico: 1.289 seleccionados de Beca 18 proceden de comunidades originarias reconocidas por el Ministerio de Cultura. Esta cifra equivale exactamente al 20% del total de los 6.419 beneficiarios a nivel nacional.
Elegidos a lo largo de 4 fases de postulación, estos jóvenes cursarán carreras técnicas o universitarias con financiamiento integral del Estado. Dentro de este grupo:
El concurso incluyó 10 modalidades especiales dirigidas a poblaciones vulnerables, además de otorgar puntajes adicionales durante la preselección a postulantes que acreditaran su origen o el dominio de lenguas maternas priorizadas.
Bajo este esquema inclusivo, la modalidad Comunidades Nativas Amazónicas (CNA) sumó 457 ingresantes, Pueblo Afroperuano alcanzó 159 y Educación Intercultural Bilingüe (EIB) seleccionó a 71 destacados estudiantes bilingües.
Lima, Junín, Cusco, Ayacucho y Puno encabezaron la lista de regiones con mayor cantidad de ganadores de Beca 18. Por macrorregiones, Lima y Callao concentraron el 35%, el centro el 25%, el sur el 19%, y el norte y oriente alcanzaron un 10% cada uno.
El dato más esperanzador radica en el impacto territorial, el 77% de los beneficiarios decidió estudiar dentro de su propia región de origen, garantizando que los nuevos profesionales impulsen directamente la economía y el bienestar de sus localidades. Además, el 89% de todos los seleccionados vive en situación de pobreza o pobreza extrema, confirmando el valor de la educación como el motor de cambio más potente del país.
Estas cifras reflejan que la educación puede convertirse en una verdadera oportunidad de transformación para miles de jóvenes de comunidades originarias, fortaleciendo el desarrollo de sus territorios desde el conocimiento y la formación profesional.
Ese mismo compromiso con sus comunidades también se observa en muchas mujeres indígenas que, desde distintos rincones del Perú, impulsan la protección del ambiente, preservan sus tradiciones y lideran iniciativas que generan un impacto positivo en la vida de sus pueblos.