


El mercado laboral actual en Perú revela que las habilidades blandas son cruciales para la contratación, superando a los títulos técnicos, según un informe de Arcos Dorados.
El panorama laboral actual ha dejado atrás la idea de que un currículum cargado únicamente de títulos técnicos asegura el éxito profesional. Hoy, las habilidades blandas son determinantes para destacar en un mercado dinámico y competitivo, donde la capacidad de colaborar, comunicarse y resolver problemas en equipo se ha convertido en un filtro clave de selección.
En el mercado peruano, la brecha de competencias interpersonales es evidente. Según el informe Situación Laboral y Aspiraciones de Jóvenes en Lima 2025, elaborado por Arcos Dorados, el 53,5% de los empleadores identifica la falta de habilidades blandas como la principal barrera al momento de sumar nuevos talentos a sus filas.
Frente a esta realidad, iniciativas como MCampus ComunidAD, la plataforma formativa de la compañía, abordan esta problemática en el podcast 'Expande tu potencial'. En el episodio 'El ingrediente secreto (que nadie te cuenta) para crecer', Francisco Parada, director del Centro de Estudios de Neurociencia Humana y Neuropsicología de la UDP, detalló que estar en contacto con formas de pensar ajenas a la nuestra amplía nuestro criterio al unir experiencias previas con nuevos enfoques.
Como resultado, dejamos de reaccionar siempre del mismo modo ante los problemas y desarrollamos una mayor agilidad para ajustarnos a nuevos retos.
Rodearse de personas con vivencias y formas de pensar opuestas puede generar cierta fricción al inicio, pero resulta indispensable para salir del piloto automático y cuestionar las certezas individuales.
Sentirse fuera de lugar o experimentar desacuerdos en un equipo no es un retroceso, sino una señal de evolución. De acuerdo con los especialistas, esa incomodidad activa procesos cognitivos que estimulan el aprendizaje, la creatividad y la resolución de problemas. El secreto no está en evitar el roce, sino en aprender a gestionarlo a favor del crecimiento colectivo.
Avanzar en entornos plurales demanda entrenar la disposición para oír con atención, incluso cuando los comentarios contradicen la postura propia. Estar abierto a recibir feedback permite detectar puntos ciegos y descubrir oportunidades de mejora que de otro modo pasarían inadvertidas.
Asimismo, la meta dentro de un equipo diverso no radica en imponer visiones ni convencer al resto, sino en construir puentes. Dialogar con empatía para encontrar puntos de coincidencia convierte la diversidad en una herramienta práctica para fortalecer competencias y responder con soltura a los desafíos del trabajo actual.
Estas habilidades son parte de un perfil profesional cada vez más completo. Fortalecerlas junto con nuevos conocimientos y competencias puede marcar la diferencia al momento de responder a las nuevas exigencias del mercado laboral.



