


La iniciativa busca resaltar la responsabilidad de publicistas para evitar que el inglés desplace expresiones en español, promoviendo una comunicación más clara.
El debate sobre los anglicismos en español volvió a cobrar fuerza por su presencia en anuncios y etiquetas de productos, donde palabras en inglés sustituyen expresiones ya disponibles en nuestra lengua. Su uso frecuente preocupa a instituciones que promueven una comunicación clara y cercana al público.
La Real Academia Española (RAE) y la Academia de la Publicidad de España se unieron para presentar Lengua madre solo hay una, una iniciativa que busca llamar la atención sobre el uso innecesario de anglicismos en los mensajes comerciales.
La propuesta también señala la responsabilidad de los profesionales del marketing y la publicidad, pues sus campañas contribuyen a popularizar términos extranjeros entre los consumidores hispanohablantes. Para ambas instituciones, recurrir constantemente al inglés puede desplazar palabras sencillas que transmiten el mismo mensaje en español.
El lanzamiento incluyó un debate sobre la presencia del español en los anuncios y el papel de las agencias en esta tendencia.
Uno de los recursos más llamativos fue un experimento publicitario desarrollado junto con la agencia Grey. Se difundieron dos comerciales ficticios: uno promocionaba un perfume femenino y otro, unas gafas de sol para hombres.
Ambos anuncios estaban cargados de expresiones en inglés que daban una apariencia sofisticada a los productos. Sin embargo, detrás de esos términos se escondían características poco favorables. El perfume se llamaba Swine, palabra que significa «cerdo» en español, mientras que las gafas prometían un blind effect, es decir, un efecto que dejaba ciego al usuario.
La publicidad generó el interés de varios espectadores, quienes incluso solicitaron muestras gratuitas por internet. Después descubrieron que las supuestas cualidades anunciadas eran, en realidad, defectos.
La iniciativa también abrió una conversación sobre las dificultades para reducir el uso de palabras inglesas en el ámbito comercial. Durante el encuentro, el publicista español Miguel Ángel Furones consideró que detener esta tendencia resulta prácticamente imposible. Una postura similar expresó el periodista y escritor Álex Grijelmo, quien advirtió que no existe una solución a corto plazo.
Aunque reducir los anglicismos sigue siendo un desafío, el español continúa evolucionando e incorporando términos que reflejan los cambios en la sociedad y las nuevas formas de comunicación. Así lo demuestra la reciente actualización del diccionario de la RAE, que incluye palabras como influencer y pódcast.