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20 Oct 2026 | 11:31 h
El cáncer de mama puede ser insidioso y no presentar síntomas evidentes. Expertos advierten sobre la importancia de realizarse evaluaciones médicas a tiempo para detectar la enfermedad.
No sentir dolor ni notar cambios en el cuerpo no siempre significa que todo esté bien. En el caso del cáncer de mama, esta falsa sensación de seguridad puede hacer que algunas mujeres posterguen sus evaluaciones médicas. En el Perú, las cifras muestran que todavía existen dificultades para identificar la enfermedad a tiempo, por lo que los especialistas insisten en reforzar los controles preventivos.
Aunque suele relacionarse con la herencia familiar, esta enfermedad también puede presentarse en mujeres sin parientes diagnosticados. Martín Falla, cirujano especialista en mama, piel y tejidos blandos de Oncosalud, señala que alrededor del 85% de los casos aparece de forma esporádica, mientras que aproximadamente el 15% tendría relación con factores hereditarios.
La edad tampoco excluye por completo el riesgo, si bien el cáncer de mama es más frecuente después de los 40 años, cerca del 18% de los casos correspondería a mujeres menores de esa edad.
Según César Alfaro, director médico del Policlínico Guillermo Kaelin, las mujeres de 40 a 69 años deben realizarse una mamografía cada dos años, de acuerdo con la norma técnica del Ministerio de Salud (Minsa), siempre que no tengan antecedentes relevantes u otros factores de riesgo que requieran un seguimiento diferente.
Un bulto en la mama o la axila, cambios en la forma del pecho, hundimientos en la piel, retracción del pezón o secreciones inusuales son motivos para solicitar una evaluación. También requieren atención las heridas que no cicatrizan y las zonas rojizas sin explicación aparente.
Sin embargo, esperar a que aparezca alguna de estas señales puede retrasar el diagnóstico. La Liga Contra el Cáncer reporta alrededor de 21 nuevos casos diarios en el Perú y advierte que el 56% se identifica cuando la enfermedad ya está avanzada.
El autoexamen ayuda a reconocer cambios, pero no sustituye la revisión de un profesional. La mamografía permite detectar lesiones que todavía no se sienten al tacto; según cada caso, también pueden indicarse ecografías, resonancias magnéticas o mamografías 3D.
El miedo a un resultado desfavorable, la falta de tiempo y la idea de que la enfermedad no aparecerá sin antecedentes familiares pueden convertirse en obstáculos para la prevención.
Los especialistas recomiendan consultar según la edad y los factores de riesgo, sin esperar a sentir molestias. Mantenerse físicamente activa y procurar un peso adecuado también contribuye a reducir algunos riesgos modificables.
Identificar la enfermedad en etapas iniciales mejora las posibilidades de tratamiento. Por ello, los controles médicos deben formar parte del cuidado habitual de la salud, incluso cuando no existen síntomas.
Una forma de hacerlo es a través de la literatura, como ocurrió con el primer concurso literario 'Carol Ángeles - El cáncer no avisa', una iniciativa que buscó visibilizar esta enfermedad mediante la escritura y las historias de sus participantes.