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22 Oct 2026 | 17:38 h
Robert Prevost, conocido como papa León XIV, completó un curso virtual de quechua, buscando mejorar la comunicación con residentes de zonas altoandinas donde el español no es común.
Durante su etapa pastoral en Perú, el papa León XIV mostró un interés constante por acercarse a las comunidades que acompañaba. Esa disposición lo llevó incluso a aprender quechua, con el objetivo de comunicarse mejor con residentes de zonas altoandinas donde el español no siempre era la lengua principal.
Janinna Sesa, exdirectora de Cáritas en Chiclayo, contó que Robert Prevost, hoy papa León XIV, se inscribió en un curso virtual de quechua organizado para recaudar fondos. El entonces obispo pagó su matrícula y completó la capacitación como cualquier otro estudiante.
"Era un alumno más. Había pagado su inscripción social y fue muy gracioso", recordó Sesa en un testimonio difundido por Latina.
La excolaboradora explicó que descubrió su nombre en la lista de participantes cuando comenzaron las clases. Al terminar el curso, le preguntó por qué había elegido aprender este idioma. Prevost le explicó que quería comunicarse con habitantes de zonas altoandinas donde algunas personas no hablaban español.
El interés de León XIV estaba relacionado con su labor pastoral y su intención de acercarse a las comunidades que visitaba. Conocer su lengua podía facilitar la comunicación directa y ayudarlo a comprender mejor sus necesidades.
En Perú, más de 3,8 millones de personas, equivalentes al 13% de la población, tienen el quechua como lengua materna. Este idioma se hablaba siglos antes del Imperio incaico y de la llegada de los españoles en el siglo XVI.
Aunque presenta distintas variedades regionales, mantiene una presencia importante en departamentos como Cusco, Puno y Ayacucho. Su uso sigue siendo fundamental para millones de peruanos, especialmente en comunidades donde constituye la principal lengua de comunicación.
Prevost llegó a la diócesis de Chiclayo a finales de 2014 y, según recordó Sesa, impulsó iniciativas de apoyo a personas en situación de pobreza.
En 2017, tras las lluvias e inundaciones asociadas a El Niño costero, promovió campañas de donación y participó en la distribución de ayuda. Durante la pandemia de COVID-19, también impulsó Oxígeno de la Esperanza, una campaña para financiar plantas de oxígeno medicinal.
Sesa recordó que, después de reunir fondos para una primera planta en unas tres semanas, Prevost propuso recaudar dinero para una segunda. Finalmente, consiguieron ambas.
Estas experiencias reflejan una etapa marcada por el trabajo solidario y la cercanía con la población peruana, un vínculo que también se manifestó en su decisión de aprender quechua para comunicarse con quienes no hablaban español.
Su interés por aprender quechua refleja la importancia de acercarse a las comunidades a través de su propia lengua. En Perú, quienes desean aprender este idioma también pueden acceder a oportunidades de formación gratuitas.
Una de ellas es el curso virtual gratuito de quechua ancashino, organizado por el Ministerio de Cultura, que busca acercar a más personas a esta variedad lingüística.