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Pueblos indígenas

24 Sep 2026 | 15:42 h
La frontera amazónica de Loreto cuenta desde ahora con un nuevo módulo de la Defensoría del Pueblo en Putumayo para atender quejas, consultas y supervisar servicios esenciales.
En la frontera amazónica de Loreto, la apertura del nuevo módulo de la Defensoría del Pueblo en Putumayo busca acercar atención y orientación a comunidades dispersas de la Amazonía peruana. En esta provincia fronteriza, el acceso a servicios estatales y la protección de derechos siguen siendo un reto por la distancia entre localidades.
El nuevo módulo tiene competencia en Putumayo, Rosa Panduro, Teniente Manuel Clavero y Yaguas. La población podrá presentar quejas, peticiones y consultas, y recibir orientación sobre sus derechos.
La sede también supervisará la actuación de las entidades públicas y la prestación de servicios esenciales. Así, podrá dar seguimiento a necesidades de salud, educación, servicios públicos y otros derechos.
La provincia reúne comunidades indígenas de pueblos como Secoya, Muruy Muinani, Maijuna, Kukama Kukamiria, Quichua, Bora, Maijɨki, Ocaina, Yagua y Ticuna. La atención tendrá un enfoque intercultural y respetará la diversidad cultural y lingüística.
La presencia permanente será especialmente importante para las comunidades ubicadas a lo largo de los ríos y en localidades de difícil acceso, donde la geografía dificulta el acceso a servicios estatales.
El Módulo Defensorial del Putumayo funciona en el Tambo San Antonio del Estrecho, ubicado en el distrito y provincia de Putumayo, Loreto. El espacio fue facilitado temporalmente por el Programa Nacional PAIS y su entrega se concretó el 24 de agosto de 2026.
El inicio de funciones quedó formalizado mediante la Resolución Defensorial N.° 023-2026-DP, del 16 de setiembre de 2026, en el marco de la Resolución Defensorial N.° 014-2024-DP, que estableció la creación y ámbito territorial de la sede.
Durante la inauguración participaron autoridades defensoriales y representantes de instituciones locales, entre ellas el Programa Nacional PAIS, la Policía Nacional del Perú, la Subprefectura Provincial del Putumayo, el Juzgado Mixto, la UGEL y la Municipalidad Provincial.
Con esta sede, la Defensoría del Pueblo busca que las necesidades de la población de esta provincia fronteriza puedan ser escuchadas y atendidas con mayor cercanía y oportunidad.
Además, la presencia institucional en estos territorios abre la puerta a conocer de primera mano las demandas de las comunidades y los retos que enfrentan para ejercer sus derechos.
Esta necesidad de ser escuchados también aparece en otros espacios de participación indígena. Mujeres de distintos pueblos han llevado al debate político sus preocupaciones sobre la protección del agua y la defensa de sus derechos, así como la importancia de contar con una mayor participación en las decisiones que afectan a sus comunidades.