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31 Ago 2026 | 17:53 h
Con canciones, ritmos peruanos y recursos creativos, ‘Canta Maestra’ lleva su propuesta pedagógica a aulas dentro y fuera del país y es la única peruana nominada a los Edu Awards.
Transformar la dinámica del aprendizaje en la etapa inicial exige romper con la rutina y explorar nuevas herramientas pedagógicas. En un escenario donde captar la atención de los más pequeños representa un desafío diario, apostar por recursos dinámicos, colaborativos y sonoros marca la diferencia en el desarrollo infantil.
Con un tambor en mano, mandil multicolor y zapatos con forma de lápices, Vanessa Mispireta —conocida como ‘Canta Maestra’— ha construido una propuesta pedagógica que une la música con la enseñanza inicial. Su vocación nació en la niñez al jugar a dar clases con muñecos y pizarras, inspirada de cerca por su tía y profesora de inicial, Janet Cabrera, quien solía llevar guitarras y flautas al aula. De esa experiencia temprana heredó el amor por la docencia, el gusto por los instrumentos de percusión y el hábito de componer canciones propias.
A lo largo de sus 16 años de trayectoria profesional, Mispireta destaca la importancia de mantenerse dentro del aula para diseñar material realmente útil: “Justamente en el salón de clases es que uno puede descubrir qué recursos musicales funcionan y cuáles no”. Además, resalta que sus propios alumnos participan activamente del proceso sugiriendo ideas creativas y variaciones espontáneas para las letras.
Lo que empezó en 2010 como un proyecto espontáneo grabando videos sencillos con su tambor en un parque se convirtió en una sólida comunidad de educadores. Su visión pedagógica siempre apostó por la colaboración abierta: “¿De qué me serviría que mis canciones se queden dentro del contexto de mi aula? Habrían llegado solo a mis niños (...) cuanto más das, más recibes”.
Sus creaciones destacan por incorporar géneros tradicionales como el festejo y el huayno. Composiciones como el ‘Huayno de la arañita’ cruzaron fronteras y hoy se entonan en aulas de México, mientras que una editorial en Polonia adaptó su repertorio a libros de texto para enseñar español a niños extranjeros. Asimismo, durante la pandemia, sus temas formaron parte de la estrategia estatal Aprendo en Casa.
Respecto al entorno tecnológico, defiende una integración equilibrada y dosificada: “Una profesora que canta a sus niños, baila, juega con ellos y de vez en cuando pone música o un video para mantenerlos interesados, me parece que está bien”.
Esta labor le valió la nominación a los Edu Awards en Ciudad de México, certamen donde figura como la única representante peruana en la categoría de Mejor Contenido de Latinoamérica. Graduada también en producción musical, Vanessa prioriza la composición humana sobre la inteligencia artificial para conservar un matiz auténtico. Este logro internacional corona años de esfuerzo en los que compaginó la enseñanza a tiempo completo con la maternidad, siempre respaldada por el apoyo incondicional de sus padres y su hijo.
La historia de Vanessa Mispireta demuestra que innovar en el aula también significa encontrar nuevas formas de conectar con los estudiantes y compartir el conocimiento más allá de las cuatro paredes. Su experiencia se suma a la de otras docentes peruanas que aprovechan las plataformas digitales para transformar la educación y dar visibilidad a realidades que muchas veces permanecen lejos de los reflectores.
Fuente: Infobae