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03 Nov 2026 | 16:28 h
El sector construcción en Perú presenta una notable desigualdad de género, con 14 hombres por cada mujer empleada. El MIMP busca mejorar el acceso femenino a esta industria.
El sector construcción todavía presenta una marcada diferencia en la participación de hombres y mujeres. Frente a este escenario, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) promueve nuevas acciones para impulsar la participación de mujeres en construcción, mejorar sus condiciones de acceso y ampliar sus oportunidades de crecimiento laboral en esta industria.
En el Perú, por cada mujer que trabaja en el sector construcción hay aproximadamente 14 hombres. Esta diferencia refleja las dificultades que todavía enfrentan las trabajadoras para ingresar, permanecer y avanzar profesionalmente en una actividad tradicionalmente ocupada por varones.
Ante esta situación, el MIMP impulsa el diseño de la Estrategia Multisectorial Mujer STEM: impulso a la autonomía económica. La propuesta busca reducir las desigualdades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, además de ampliar las oportunidades de capacitación y empleo femenino en sectores estratégicos.
Durante la inauguración del foro Construyendo Igualdad: Participación, Empleabilidad y Desarrollo de las Mujeres en el Sector de la Construcción, se destacó que reducir estas diferencias requiere la participación conjunta del Estado, las empresas y los centros de formación.
También se señaló que la maternidad no debe convertirse en un impedimento para el crecimiento profesional. Por ello, el ministerio promueve el trabajo con el sector privado para prevenir la discriminación por embarazo o maternidad, respetar los derechos laborales y fomentar que hombres y mujeres compartan las responsabilidades del cuidado familiar.
Otro aspecto importante es despertar el interés por las áreas científicas y tecnológicas desde edades tempranas. Mencionaron que es necesario fortalecer las capacidades de niñas y adolescentes para que puedan acceder a mejores oportunidades laborales y desarrollar sus habilidades.
Esta preparación también busca facilitar que más mujeres alcancen puestos de liderazgo y participen en actividades vinculadas con la innovación y el desarrollo del país.
Ampliar las oportunidades para las mujeres también implica reconocer su talento. Un ejemplo es Giannina Honorio, ingeniera peruana que figura entre las 100 personas más influyentes del mundo en tecnología educativa.