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21 Sep 2026 | 16:46 h
La brecha salarial entre hombres y mujeres en Perú se consolidó en 2025, con un ingreso promedio de S/ 1.631 para ellas frente a S/ 2.188 para ellos, alcanzando un 25,5%.
En 2025, la brecha salarial en Perú siguió reflejando una desigualdad estructural entre hombres y mujeres. Aunque los indicadores muestran una leve mejora frente al año anterior, la diferencia de ingresos, el menor acceso al mercado laboral y la carga de cuidados mantienen vigente esta desigualdad salarial en el país.
Durante 2025, las mujeres percibieron en promedio S/ 557 menos que los hombres, según datos del Instituto Peruano de Economía (IPE). Mientras el ingreso mensual femenino se estancó en S/ 1.631, el masculino llegó hasta los S/ 2.188, dejando una brecha salarial del 25,5%. Aunque esto muestra una ligera variación frente al 27,1% de 2024, el problema va mucho más allá del sueldo a fin de mes.
El acceso al mercado laboral también está fracturado: solo el 63% de las mujeres en edad de trabajar participa activamente, frente al 80% de los hombres. Además, conseguir un empleo adecuado —con más de 35 horas semanales y sueldos superiores a S/ 1.300— sigue siendo un privilegio masculino, alcanzando al 65,9% de ellos, pero a apenas el 45,3% de ellas.
Las responsabilidades familiares son uno de los grandes frenos para el desarrollo profesional femenino. La brecha salarial se dispara hasta el 33% entre padres y madres, en contraste con el 21,3% de quienes no tienen hijos.
Este desbalance arranca desde la juventud: el 21,9% de las mujeres entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja (jóvenes autodenominadas "ninis"), y de este grupo, el 26,5% señala que los quehaceres domésticos limitaron su búsqueda de empleo, una razón mencionada por solo el 2% de los varones. Cuidar el hogar sigue recayendo desproporcionadamente sobre los hombros femeninos.
El panorama se ensombrece al mirar fuera de las ciudades, donde la brecha salarial en el área rural salta al 36,2%, golpeada por la informalidad y la baja productividad. Incluso al comparar a hombres y mujeres con idéntica edad, educación y experiencia, la brecha ajustada se mantiene en un tétrico 19,7%, lo que sugiere las persistentes prácticas discriminatorias. A esto se suma un golpe internacional, en el Índice Global de Brecha de Género 2026 del Foro Económico Mundial, el Perú cayó al puesto 94, perdiendo 37 posiciones respecto al año previo. Las cifras demuestran que la equidad en el país sigue siendo una tarea pendiente y urgente.
Estas cifras muestran que todavía existen importantes desafíos para alcanzar una verdadera igualdad económica entre hombres y mujeres. Sin embargo, también hay avances que vale la pena destacar, especialmente en el acceso femenino a mecanismos de protección para el futuro. En los últimos años, más mujeres peruanas se han incorporado al sistema de pensiones y cada vez son más las que logran acceder a una jubilación, un cambio que abre nuevas oportunidades para su seguridad económica.