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16 Mar 2026 | 16:09 h
En Iquitos se desarrolló el evento "Construyendo Futuro", impulsado por la Dirección de Protección Especial del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), espacio en el que se presentó el programa Construye Esperanza y se puso en marcha un nuevo ambiente de inclusión productiva destinado a generar oportunidades para adolescentes que avanzan en su proceso de autonomía.
Como parte de esta iniciativa, se inauguró una barbería surgida de un proceso de capacitación técnica y fortalecimiento de la autonomía progresiva. Este espacio refleja cómo una medida de protección puede transformarse en una alternativa real para el desarrollo personal y la inserción laboral. Así, se resalta que la protección integral no se limita al cuidado, sino que también promueve la formación y el desarrollo de habilidades para la vida independiente.
“El Estado tiene la obligación de garantizar que una niña, niño o adolescente crezca con protección, así como también generar oportunidades reales para su desarrollo y proyecto de vida”, afirmó la directora de la Dirección de Protección Especial, Alexandra Granados.
El Programa de Acogimiento Familiar Construye Esperanza se desarrolla en coordinación con la asociación Not Forgotten a través de un convenio interinstitucional. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer y promover el acogimiento familiar como una alternativa prioritaria frente a la institucionalización prolongada.
Desde 2018 hasta enero de 2026, un total de 1.258 personas y familias se han incorporado al Banco de Familias Acogedoras. Asimismo, 1.418 niñas, niños y adolescentes han accedido a la medida de acogimiento familiar con terceros, favoreciendo su desarrollo en entornos familiares protectores.
Durante la jornada, la delegación realizó una visita técnica a los Centros de Acogida Residencial CAR Aporcar y CAR Las Lomas, donde se pudo observar el trabajo de formación y acompañamiento que se brinda a niñas, niños y adolescentes.
La actividad también permitió destacar el rol de los Centros de Acogida Residencial (CAR) como espacios que contribuyen a preparar a las y los adolescentes para una vida independiente, además de reforzar la articulación interinstitucional con aliados nacionales e internacionales.
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